RAT-ZINGER, «Rock’n’roll para hijos de perra» es el tercer y contundente postulado que lanzan con el firme propósito de devolver al punk rock al lugar que se merece.
Con un sonido abrumador confeccionado por Carlos Creator, un disco blindado, tóxico y virulento, sin grietas, claustrofóbico pero liberador. Doce canciones como bombas que dibujan un paisaje de riffs asesinos y estribillos como balas, es un disco de verdad, directo, una biblia punk rockera escrita entre droga y sudor, entre micros y cuerdas, sin filtros, sin cortes.
RAT-ZINGER vapulean el punk, mostrando preferencia por la vena inglesa de este género, aunque mostrando su identidad bilbotarra, un identificativo poso de Barrenkale que se ha ido sedimentado a cuenta de años y años de militancia, digo que lo vapulean para volver a armarlo, de nuevo, con un motivo y una identidad actual, con una historia propia y una energía arrolladora. Dentro de sus influencias también respira fuerte el hardcore, del que toman velocidad y dinamismo.